entrar a lo más profundo del corazón de Cristo

Últimamente mi esposo y yo hemos estado viendo cambios de actitud en mi hijo que va al preescolar. Uno de sus compañeros lo está impresionando de manera negativa y ha aprendido malas palabras y maneras violentas de jugar por estarlo observando. Como somos nuevos en eso de ser  padres con hijos en la escuela, nuestra primera reacción es de querer protegerlo y también de enojarnos. Parece que está pasando exactamente lo que dice Sabiduría 2:12 y su compañero está diciendo a sí mismo, “¡Tendamos una trampa al justo! ARRG!” (Imagina aquí una mirada fea de un pirata)  Por supuesto, después de pensarlo más, nos damos cuenta que capaz este niño no tiene una vida familiar muy sana o no lo han enseñado o, esperamos que no, pero quizá no le prestan atención y se porta mal buscando cualquier forma de atención posible.

Pero esta situación también sirve como una metáfora para nuestras vidas. Tantas veces los abusivos en esta vida (ya que sean personas o situaciones) parecen burlarse de nosotros diciendo “Sometámoslo a la humillación y a la tortura para conocer su temple y su valor” (Sab 2:19). Podemos enojarnos y ponernos una máscara protectora o podemos correr a Jesús y enfrentarlo.

 

El Salmo Responsorial nos prometa:

“Escucha, en cambio, al hombre justo,

para de todos ellos Dios lo libra.” Sal 34:7

“Muchas tribulaciones pasa el justo,

pero de todos ellas Dios lo libra.” Sal 34: 20

 

¿Conocemos a Dios de tal manera que confiamos que sus promesas son verdaderas?

En el Evangelio algunos de los habitantes de Jerusalén dijeron que Jesús no podía ser el Cristo porque lo conocían. (ref Jn 7:27) Este pasaje tanto enfada como reta. ¿Cómo puedes decir que lo conoces si dudas de Él? ¿Qué tan profundo lo conoces si no crees que es el Cristo? Obviamente no lo conoces bien. Y luego me paro en seco. Hago las mismas preguntas a mí mismo y termino humillada. ¿Cuantas veces lo he dudado? ¿Qué tan profundo es mi fe?  ¿Confió que me va a rescatar y librar, y que me va a escuchar cada palabra que sale de mi boca?

En este viernes cuaresmal, hago el propósito de llegar más a fondo.  Quiero entrar a lo más profundo del corazón de Cristo para conocerlo mejor y confiar más en él, y los invito a unirse conmigo a hacer lo mismo.